Los carros médicos son estaciones de trabajo móviles con ruedas y unidades de almacenamiento diseñadas para su uso en entornos sanitarios. Su objetivo principal es llevar el equipo, los suministros y la tecnología necesarios directamente al punto de atención, mejorando la eficiencia del flujo de trabajo del personal clínico.
Estos carros varían ampliamente en complejidad. Los modelos básicos son simples carros utilitarios con cajones y estantes para almacenar y transportar suministros médicos, ropa de cama o comidas para pacientes. Las versiones más sofisticadas, a menudo llamadas carros de computadora o estaciones de trabajo sobre ruedas (WoW), están diseñadas para contener hardware informático como computadoras portátiles, tabletas y monitores, lo que permite la elaboración de gráficos electrónicos y el acceso a los datos del paciente junto a la cama.
Los carros médicos especializados incluyen carros de medicamentos, que cuentan con cajones seguros con cerradura para almacenar y dispensar productos farmacéuticos, a menudo con sistemas integrados de escaneo de códigos de barras para garantizar la seguridad del paciente. De manera similar, los carros de anestesia están repletos de medicamentos y herramientas específicos necesarios en los quirófanos.
La ergonomía y la durabilidad son características clave del diseño, teniendo en cuenta la facilidad de maniobra, la estabilidad y la capacidad de limpiar superficies de acuerdo con los protocolos de control de infecciones. Al centralizar las herramientas necesarias en un formato móvil, los carritos médicos ayudan a reducir viajes innecesarios, ahorrar tiempo al personal y respaldar una atención al paciente más segura y organizada.